por Uvencio Blanco Hernández
Se reconoce que el tema del machismo es antiguo y complejo, llegándose
al extremo de considerar que, por ejemplo, el mundo del deporte es el
más machista y retrógrado de todas las esferas sociales. Y eso es grave,
muy grave.
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| Foto: Nadja Wittmann (ChessBase) |
Machismo: el deporte de los Macho-men
Este tema ya lo hemos tratado en notas anteriores. Sin embargo, es
necesario reforzar el argumento del machismo en los deportes que a
menudo no se toma tan en serio como el dopaje, el racismo, la violencia y
otras formas de discriminación. Se reconoce que este tema es antiguo y
complejo, llegándose al extremo de considerar que el mundo del deporte
es el más machista y retrógrado de todas las esferas sociales. Y eso es
grave, muy grave...
Sucede que el machismo y el micromachismo en los deportes son, a
menudo, vistos como un reflejo del machismo en la sociedad en su
conjunto. De hecho, la historia de discriminación contra las mujeres en
el deporte ha contribuido a la cultura hiper machista que aún persiste
en nuestros días.
El machismo no es un fenómeno abstracto, sino que
se manifiesta a través de las acciones coordinadas de los individuos
machistas. Se señala que los machistas no son hombres ajenos a la
realidad social, sino que están integrados en ella y responden con
violencia ante los cambios sociales que promueven la igualdad.
El Mundo, 2015.
De allí que aquellas mujeres que aspiran practicar deporte a menudo
se enfrentan a la discriminación y la desigualdad, como que les digan
que no pueden practicar una determinada disciplina porque es para niños o
que no se puede constituir o financiar un equipo femenino. Además, en
contra de ella, conspira la falta de modelos femeninos en el deporte; un
problema y reto que debe abordarse.
Para combatir el machismo en el deporte (esto es, el deporte de los
macho-men), es importante educar a las personas sobre la igualdad,
cambiar las políticas deportivas para promover la igualdad física y
promover equipos mixtos en escuelas y centros deportivos, entre otras
opciones.
La conducta o actitud machista
El mundo del deporte ha sido considerado históricamente una esfera de
nuestra sociedad dominada por los hombres, lo que ha llevado a una
falta de oportunidades y visibilidad para las mujeres atletas.
Una de las conductas más denunciadas como negativas en el ejercicio
del deporte y, en particular, la inclusión y desarrollo de la mujer en
el mismo, es el denominado “machismo”. Mucho se ha escrito al respecto
durante los últimos años y es probable que ya haya consenso respecto a
qué es, cuál es su origen e impacto real en ese gran fenómeno de masas
llamado deporte.
Por ejemplo, en su trabajo de maestría Ordóñez Otero, N. (2022) cita a
Castañeda (2019), quien define el machismo como “El conjunto de
creencias, actitudes y conductas que se apoyan sobre dos ideas
principales: la polarización de los dos sexos, con una contraposición de
lo masculino y lo femenino mutuamente excluyentes; y la superioridad en
aquello considerado importante por los hombres”.
Igualmente, a Rodríguez et al., (1993) quienes definen el machismo
como “una construcción cultural que genera expectativas de
comportamiento, valores y actitudes en torno al hombre, configurando una
concepción ideológica basada en la superioridad del hombre respecto a
la mujer”.
Según esta autora:
Esto pone de manifiesto una jerarquización social
y cultural que incluye una posición de superioridad física y
psicológica del varón, una actitud de desvaloración de las capacidades
de la mujer, y consecuentemente, una actitud discriminante hacia la
misma, a la que se relega una posición subordinada.
De tal manera que el machismo es un término utilizado para describir
un conjunto de actitudes, comportamientos, creencias y prácticas
culturales que refuerzan y preservan la estructura de dominio masculino
sobre la sexualidad, la procreación, el trabajo y los afectos. Está
compuesto por ciertas conductas, comportamientos y creencias que
promueven, reproducen y refuerzan diversas formas discriminatorias
contra las mujeres. ¡Esto es patriarcado puro y duro!
Pero también puede ser entendido como una actitud en la que el hombre
se cree superior a la mujer, haciendo referencia a un conjunto de
actitudes, conductas, creencias y prácticas sociales destinadas a
promover el enaltecimiento y prevalencia del hombre en perjuicio de la
mujer.
Desde esta perspectiva, el comportamiento machista ha sido denunciado
como una parte sustancial de la cultura patriarcal que discrimina y
oprime no sólo a las mujeres, sino a las personas de la diversidad
sexual.
Sin embargo y aunque parezca paradójico, ocurre que el machismo
también afecta a los hombres, quienes aprenden desde pequeños a aceptar
ciertas conductas y creencias sin cuestionarse y a quienes les da
privilegios que las mujeres no tienen.
Micromachismos
En opinión de Bonino (2004), los comportamientos violentos y
desigualitarios que tienen un impacto más evidente en la sociedad han
disminuido en la actualidad en el mundo desarrollado. No obstante, el
mismo autor añade que persisten aquellos comportamientos de dominio y
control que tienen una menor intensidad, son naturalizados y llevados a
cabo de manera consciente o inconsciente. Su normalización los vuelve
invisibles, por lo que se ejercen con absoluta impunidad produciendo un
daño sordo y sostenido que se agudiza en el tiempo.
Al respecto, este autor define que “Los micromachismos son actitudes
de dominación “suave” o de "bajísima intensidad", formas y modos
larvados y negados de abuso e imposición en la vida cotidiana. Son,
específicamente, hábiles artes de dominio, comportamientos sutiles o
insidiosos, reiterativos y casi invisibles que los varones ejecutan
permanentemente”.
Algunas formas de micromachismo “blandas” pueden ser expresadas en los siguientes términos:
- "Está claro, no todos somos iguales".
- "Calladita te ves mejor".
- "Mujer tenía que ser"
- "Es una histérica".
- "Está una loca".
- "Peleas como niña".
- "Eres muy guapa para ser inteligente".
- "Ya me habían dicho, que usted además de bonita es inteligente".
- "No te vistas que no vas".
- "No te vistas así si no quieres que te miren".
- "Eres muy sensible para ser hombre".
Consecuencias sociales del machismo
Tanto mujeres como hombres se ven afectados por la conducta machista y
sus derivados. Podemos presentar un listado tentativo entre las que
destacamos:
Discriminación y opresión de las mujeres al promover la idea de que
los hombres son superiores a las mujeres, lo que lleva a la
discriminación y opresión de las mujeres en diferentes ámbitos, como el
laboral, el educativo, el político, el religioso, el social, el
deportivo, etc.
Violencia de género el cual incluye la violencia física, psicológica y
sexual contra las mujeres. La violencia de género es una de las formas
más extremas de discriminación y opresión de las mujeres.
Problemas de salud mental al generar efectos negativos en la salud
mental de las mujeres, ya que puede llevar a la depresión, la ansiedad y
otros trastornos de salud mental.
Limitaciones en el desarrollo
personal de las mujeres, ya que les impide acceder a ciertas
oportunidades y recursos que están disponibles para los hombres.
Perpetuación de estereotipos de género que limitan la forma en que
hombres y mujeres pueden expresarse y comportarse en la sociedad.
Dificultades en las relaciones interpersonales al afectar
negativamente las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres, ya
que puede llevar a la desigualdad y la falta de respeto mutuo.
Sobrecarga de trabajo. Las mujeres suelen tener una sobrecarga de
trabajo debido a las expectativas culturales de que deben encargarse del
cuidado de la casa y de los hijos. Esta sobrecarga de trabajo puede
llevar a la fatiga y el estrés, lo que puede tener efectos negativos en
la salud mental de las mujeres.
Conclusiones
El machismo es un complejo de conductas y creencias que promueven,
reproducen y refuerzan diversas formas discriminatorias contra las
mujeres. Por ello es importante reconocer las consecuencias del machismo
en la sociedad y trabajar para erradicarlo, generando espacios de
reflexión, diálogo y cuestionamiento donde se aborden estos temas
incómodos.
El tema del machismo en los deportes es complejo y requiere un
enfoque multifacético para abordarlo. Es importante reconocer la
historia de discriminación contra las mujeres en el deporte y trabajar
para promover la igualdad y la diversidad en todos los aspectos del
mundo del deporte.
Es importante reconocer cómo el machismo afecta la salud mental de
las mujeres y trabajar para erradicarlo, generando espacios de
reflexión, diálogo y cuestionamiento donde se aborden estos temas
incómodos
Fuente: chessbase.com