Los dos estadounidenses, Carlsen y Ding tienen un pie en las semifinales a falta de dos rondas
Por Leontxo García
Marcador final de la décima jornada (quinta ronda)Chess24
Fabiano Caruana, actual subcampeón del mundo en la modalidad clásica,
no suele brillar tanto en las rápidas. Pero hoy se ha impuesto en un
trepidante desempate (3-2) al otro estadounidense, Hikaru Nakamura, con
un ajedrez exquisito. En el otro duelo, Liren Ding ha ganado a Ian
Niepómniachi (2,5-1,5) con más claridad de la que indica el marcador.
Salvo enormes sorpresas en las dos últimas rondas de la fase previa del
Carlsen Invitational, el torneo por internet organizado por Chess24,
ambos estadounidenses y el chino acompañarán al campeón del mundo en
semifinales.
El
duelo entre los dos estadounidenses fue de gran calidad, en especial
para los aficionados interesados en la variante de moda del Gambito de
Dama. El primer asalto fue tan bueno que difícilmente hubiera sido mucho
mejor en una partida lenta. Caruana aplicó una idea muy creativa en una
posición de dama y una torre por bando: quedarse con un peón de menos,
convencido de que la situación expuesta del rey de Nakamura compensaba
con creces tal desventaja. Tras precisas maniobras, Caruana se llevó el
punto.
Pero Nakamura remontó con un planteamiento que no encaja con su
incisivo estilo habitual. Se las arregló para llegar a un final de
caballos con ventaja mínima, y la convirtió en una victoria inapelable.
Siguieron dos empates: el primero, muy interesante, con la misma
variante del Gambito de Dama; el segundo fue la única partida de escaso
valor del duelo.
Y así se llegó a la muerte súbita o sistema Armagedón
(cinco minutos para las blancas, obligadas a ganar, y cuatro para las
negras). Esta vez Caruana no repitió la variante con blancas, y optó por
una posición con ventaja de espacio y poderoso centro, aunque las
negras disponían de contrajuego en el ala de dama. Pero la clave estaba
en que, a ritmo relámpago, ese tipo de posición es más difícil de jugar
con negras. En efecto, Nakamura cometió una imprecisión que le costó un
peón, y a partir de ahí el subcampeón del mundo fue implacable.
Niepómniachi reconfirmó que su problema no está en el talento, ni la
preparación ni la resistencia física, sino en el control de sí mismo.
“Hoy se ha mostrado autodestructivo”, resumió el comentarista principal
de Chess24, Péter Svídler, octacampeón de Rusia. Tras jugar
correctamente con blancas el primer asalto, que terminó en tablas,
Niepómnachi rindió muy por debajo de su nivel en las dos partidas con
negras, y perdió ambas.
Entre ellas, Ding le devolvió la gentileza cometiendo un increíble
error táctico -sobre todo en él- que le costó la dama poco después de la
apertura, lo que alimenta la teoría de que el chino juega peor cuanto
más tarde es la partida (medianoche en Pekín) porque acostumbra a
levantarse temprano. La derrota del ruso le descarta prácticamente de
las semifinales, teniendo en cuenta que su próximo rival será Carlsen,
antes de cerrar la primera fase contra Firouzja.
La única duda razonable ahora es si Vachier-Lagrave logrará
imponerse a los dos estadounidenses, lo que aún podría dar emoción a la
primera fase del torneo. Sin embargo, el ritmo de juego y lo visto hasta
hoy indican que habrá partidas espectaculares o interesantes, aunque no
haya emoción.
Clasificación (las victorias sin desempate dan tres
puntos; con desempate, dos): 1º-3º Carlsen, Ding y Nakamura 11 puntos;
4º Caruana 10; 5º-6º Niepómniachi y Vachier-Lagrave 5; 7º Giri 4 y 8º
Firouzja 3. Las partidas se juegan cada día hasta el 3 de mayo a las
16.00 en Madrid, 11.00 en Buenos Aires, 09.00 en Bogotá y Ciudad de
México.
La
inacción de los Gobiernos de todo el mundo ante las advertencias de los
científicos sobre el gran peligro de los virus confirma la tendencia a
no pensar
El ajedrez educativo está en auge en muchos lugares.OLIVER HAUPT
Científicos y expertos eminentes advirtieron desde 2013 del enorme
peligro de los virus en un mundo globalizado. Ningún Gobierno les hizo
caso. Las hipótesis del filósofo alemán Peter Sloterdijk (La vida actual no invita a pensar) y del escritor uruguayo Washington Abdala (El homus idiotus; Aguilar, 2019) se cumplen trágicamente. La decadencia del homo sapiens
debe combatirse con urgencia desde la escuela. El fomento como
herramienta pedagógica del ajedrez, un juego que incita a pensar, puede
ser muy útil a la hora de mejorar la calidad de la educación.
Los
medios de comunicación más influyentes deben asumir también una gran
responsabilidad. Muy poca gente conocía las repetidas advertencias de
los expertos. No recuerdo haber escuchado o leído grandes titulares
durante los últimos cinco años donde se mostrase alarma por la
advertencia de Bill Gates durante una conferencia TED Talksen 2015: “Si
algo ha de matar a más de diez millones de personas en las próximas
décadas, probablemente será un virus muy infeccioso, más que una guerra.
No misiles, sino microbios. En parte, la razón de esto es que se han
invertido enormes cantidades en disuasivos nucleares. Pero en cambio,
muy poco en sistemas para detener epidemias. No estamos preparados para
la próxima epidemia”.
Gates no fue el único. El economista Lawrence Summers, quien ocupó
altos cargos con los presidentes Clinton y Obama, publicó un artículo en
2016 (The National Bureau of Economic Research) cuyo título es
cristalino: El coste intrínseco del riesgo de gripe pandémica. Lo
comentó otro eminente economista de EE UU, Tyler Cowen, también muy
explícito: “Una gripe pandémica es, realmente, un gran problema. Pero,
al contrario de lo que ocurre con el calentamiento global, no encaja
convenientemente con las batallas que definen nuestras políticas, y por
tanto recibe mucha menos atención”.
Solo dos ejemplos más. En el libro In 100 years (MITPress,
2013), del español Ignacio Palacios-Huerta, catedrático de la London
School of Economics, uno de los coautores, el estadounidense Edward
Glaeser, catedrático de Harvard, advierte claramente de que los virus de
la gripe son una amenaza muy seria para los próximos años. Y el caso
quizá más llamativo sea el del actual director de la Organización
Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, quien advirtió en marzo de 2019
sobre el peligro de una gripe “que se propague de los animales a los
humanos y cause una pandemia”.
¿Cómo es posible que ninguno de los Gobiernos del G-20 reaccionase
ante tales avisos? El presidente Obama lo sabía, habló de ello en 2014,
pero no me consta que hiciera nada más. Quizá porque, como apunta el
divulgador David Quammen en su entrevista con EL PAÍS del pasado
domingo, se decían: “No gastaré el dinero por algo que quizá no ocurra
bajo mi mandato”. Entre las teorías conspiratorias que se propagan hoy
por las redes, una de las más populares sostiene que esta pesadilla fue
ideada por el Gobierno chino, capaz de sacrificar a miles de sus
ciudadanos y de provocar un daño muy serio a su economía con tal de
perjudicar a EE UU y otras potencias. No me consta indicio sólido alguno
de semejante aberración. Y —todavía peor— si fuera cierta indicaría que
el único Gobierno donde el homo sapiens sigue haciendo honor a su nombre es el chino, pero de la manera más atroz posible.
Sí hay, en cambio, razones de peso para afirmar que el problema de fondo es la peligrosa tendencia a la idioticracia
con la que inicio, desde hace un año, todas mis conferencias sobre el
ajedrez como herramienta educativa. Cada vez hay más gente que piensa
menos o peor. Lo hemos comprobado a medida que se extendía la pandemia:
casi ningún país aprendió de lo ocurrido solo unos días antes en los
demás. Hay una acumulación de motivos para esa aversión al pensamiento:
vida muy acelerada, mal uso de las redes sociales, telebasura, aumento
de la desigualdad en gran parte del mundo, etc. Ahí puede estar parte de
la explicación de por qué millones de ciudadanos están eligiendo
democráticamente —o incluso reeligiendo; aunque también es verdad que
las dictaduras son aún peores— a personas incompetentes para dirigir un
país, como Donald Trump (cuyas últimas ocurrencias son arruinar a la
Organización Mundial de la Salud e inyectarse lejía para matar al
virus), o con ideologías cercanas al fascismo, como Orbán en Hungría o
Bolsonaro en Brasil.
El acongojo colectivo provocado por la covid-19 puede ser un
motor muy potente para neutralizar esa tendencia tan nociva y mejorar
el mundo. Pero, además de una voluntad masiva, necesitamos herramientas e
iniciativas concretas. Por ejemplo, potenciar y valorar como se debe a
los científicos en general y a los expertos en pedagogía y maestros de
escuela en particular. Como hizo Finlandia a partir de 1991 tras el
desmoronamiento de la Unión Soviética, que era su pulmón económico,
repensar la educación de los niños y dotarla de la máxima calidad
debería ser un asunto de Estado en cada país.
Son ya muchos los estudios científicos que respaldan la gran utilidad
educativa del ajedrez, muy fácil de promover por el bajísimo coste de
sus materiales básicos. Es el único deporte que puede practicarse por
internet —las audiencias de los clubes virtuales durante el
confinamiento están siendo millonarias—, tiene más de quince siglos de
historia documentada y se practica de manera organizada en casi 200
países. Además, España está, junto a Argentina, Uruguay, Armenia y
Hungría (gracias a la inmensa labor de Judit Polgar, la mejor jugadora
de la historia), en la vanguardia mundial de su aplicación como
herramienta educativa, social y terapéutica (el Congreso de los
Diputados la apoyó por unanimidad en 2015).
Una de las muchas virtudes del ajedrez es que desarrolla el
pensamiento flexible, fundamental para adaptarse a un mundo que en los
últimos 25 años ha cambiado muchísimo —como pocas veces en la historia
de la humanidad—, y todo indica que también lo hará en los próximos 25.
En algunos ámbitos para bien, sin duda, pero otros cambios nos han
llevado a esta trágica pesadilla, causada por un ente microscópico.
Esos dos vectores de la transformación del mundo pueden simbolizarse en el homo sapiens y en el homus idiotus,
respectivamente. Es una partida de ajedrez a vida o muerte. De momento,
el primero tiene todavía la ventaja de la iniciativa, pero la amenaza
del segundo es gravísima. Hay que encontrar las jugadas ganadoras. Y
para eso, ante todo, hay que pensar.
Leontxo García Olasagasti es periodista especializado en ajedrez.
El holandés tumba a Carlsen, y el iraní a Vachier-Lagrave tras sendos errores graves de los astros
Por Leontxo García
Anish Giri, durante el Festival Tata de Wijk aan Zee (Países Bajos), en 2019.Alina L'Ami/Tata Steel Chess
La intimidante potencia de las computadoras de ajedrez incita a
pensar que los mejores jugadores humanos son tácticamente infalibles,
como ellas. Obviamente, eso es falso, pero solo se ve con mucha claridad
de vez en cuando. Como hoy, en la 9ª jornada (5ª ronda) del Carlsen
Invitational, que se juega por internet en Chess24: el campeón del mundo
y el francés Maxime Vachier-Lagrave han caído por 1,5-2,5 antes los dos
colistas, el neerlandés Anish Giri y el iraní Alireza Firouzja,
respectivamente.
“Casi
nadie cree hoy en mí. Pero, curiosamente, Magnus es una de las pocas
excepciones, y por eso me invitó a este torneo. He demostrado que no se
equivocó”, dijo Giri durante una entrevista en directo para Chess24
pocos minutos después del triunfo.
El primer asalto de ambos duelos fue muy significativo del talante de
los dos colistas. Mientras Giri, con blancas, optaba por una variante
de claro empate cuando disponía de otra con pequeña ventaja, Firouzja
exhibió su deseo de experimentar y aprender por encima de todo. Con
negras, el iraní llegó a una posición en que un juego sólido le
garantizaba el empate. En lugar de ello, permitió que Vachier-Lagrave
sacrificara una pieza por tres peones, lo que llevó la lucha a un
terreno mucho más agudo, pero donde solo el francés podía ganar, salvo
que cometiera un error grave. Ambas partidas terminaron en tablas, pero
una fue un tostón, y la otra un placer para el aficionado.
Ese gozo se convirtió en una situación poco recomendable para quienes
sufren del corazón en el segundo asalto. Tras media hora de combate
magnífico, tanto desde el punto de vista de la apertura como por la
posición en ese momento, Carlsen cometió un error táctico tremendo,
impropio de un jugador profesional en partidas lentas, y muy raro en el
noruego incluso en las rápidas. Giri no perdonó, y de pronto se encontró
en la situación de que su primer duelo ganado podía ser frente al
campeón del mundo. Mientras tanto, en el otro se firmaba un empate
correcto técnicamente, sin mucha historia.
Los sobresaltos cardiacos aumentaron en el tercer asalto.
Vachier-Lagrave cometió otro error táctico, no tan grande como el de
Carlsen, pero suficiente para quedar estratégicamente perdido. Lo poco
que la suerte puede influir en el ajedrez caía por fin del lado de
Firouzja, quien tuvo muy mala fortuna en la 3ª ronda de este torneo,
frente a Hikaru Nakamura, cuando el árbitro declaró tablas una partida
con posición ganadora para el iraní, que en ese momento perdió la
conexión a Internet. Preguntado por ello, Firouzja explicó un par de
días después: “Hikaru hizo una jugada muy inteligente al marcharse de la
mesa inmediatamente cuando se perdió la conexión durante unos segundos,
impidiendo que la partida pudiera continuar de inmediato. El árbitro
decretó tablas, y me dijo que si quería protestar lo hiciese después del
duelo. Y que si no aceptaba la decisión me darían por perdedor”.
En el otro combate, Carlsen eligió la Defensa Gruenfeld para ganar
como fuera, pero se encontró con que Giri, en pleno contraste con su
estilo habitual se metió en una agudísima variante que Kárpov y Kaspárov
jugaron media docena de veces a finales de los años ochenta. Al
parecer, el neerlandés la ha estudiado muy a fondo -además de estar muy
motivado por su victoria anterior-, porque estuvo a la altura de las
circunstancias con un juego de gran calidad y arrancó el empate que
ponía a Carlsen contra las cuerdas.
Y así se llegó al cuarto asalto con la emoción garantizada.
Carlsen, con blancas, no estuvo nada fino y permitió un golpe táctico de
su rival que garantizaba el empate en solo 25 movimientos. El pase del
campeón a semifinales -se clasifican los cuatro mejores de la primera
fase- es más que probable a pesar de esta derrota. Pero ha mostrado que
es vulnerable, lo que siempre anima mucho a los rivales.
Vachier-Lagrave lo intentó hasta el último aliento, con una peculiar
elección de la apertura. Sabedor (ha entrenado con él varias veces) de
que a Firouzja (residente en Francia) le va la marcha de las posiciones
muy complejas, el francés le invitó a entrar en una más bien aburrida,
luego logró sacarle ventaja en el reloj y a continuación llegó un error
del asiático que le dejó en posición inferior, pero no perdido todavía.
Firouzja fue capaz de exprimir todo su talento cuando la posición lo
exigía y arañó el empate que le da su primera gran alegría en este
torneo. Aunque los dos colistas triunfantes están todavía muy lejos del
cuarto puesto (y Vachier-Lagrave también), sus espadas siguen en alto a
falta de dos rondas.
Clasificación (las victorias sin desempate dan tres
puntos; con desempate, dos): 1º Carlsen 11 puntos (en cinco rondas); 2º
Nakamura 10 (cuatro); 3º-4º Caruana y Ding 8 (cuatro); 5º Niepómniachi 5
(cuatro); 6ª Vachier-Lagrave 5 (cinco); 7º Giri 4 (cinco) y 8º Firouzja
3 (cinco). Las partidas se juegan cada día hasta el 3 de mayo a las
16.00 en Madrid, 11.00 en Buenos Aires, 09.00 en Bogotá y Ciudad de
México.
El estadounidense doblega con autoridad a Niepómniachi y se mantiene a un punto del noruego
Por Leontxo García
Hikaru Nakamura, durante una conferencia en el Festival de Gibraltar de 2018David Llada/Gibraltar Chess
El estadounidense Hikaru Nakamura pasó años (tiene 32) jugando partidas de un minuto en internet, es el número uno
en la modalidad relámpago (cinco minutos) y el 4º en rápidas (alrededor
de media hora). No sorprende por tanto que sea hasta ahora el único de
los ocho participantes que inquieta algo a Magnus Carlsen en el torneo
rápido por internet que lleva el nombre del campeón del mundo.
Nakamura
está a un punto del noruego tras cuatro rondas de las siete previstas en
la primera fase.
Nakamura
ha superado hoy al ruso Ian Niepómniachi con bastante más claridad de
la que indica el marcador (2,5-1,5): ganó el primer asalto, muy
interesante, y malogró posiciones ganadoras en los dos siguientes. El
cuarto reconfirmó la inconsistencia psicológica de Niepómniachi, su
principal punto débil: obligado a ganar, se metió con blancas en una
variante muy sosa, reduciendo a casi cero la probabilidad de un error de
su rival.
El estadounidense ha sido el único hasta ahora que ha logrado llevar a Carlsen a la muerte súbita
tras un 2-2. Sin embargo, para confirmar que está en buena forma tendrá
que lidiar tres toros muy peligrosos en las rondas que faltan para
terminar la primera fase (cuyos cuatro primeros disputarán las
semifinales): Caruana, Ding y Vachier-Lagrave.
El otro duelo de la 8ª jornada (2ª mitad de la 4ª ronda) ha sido de mala calidad. Ding se ha impuesto en la muerte súbita
(2,5-2,5, pero Ding la jugó con negras) a Giri, quien por fin ha
logrado ganar una partida, la 3ª, y luego ha salvado una posición
perdedora en la 4ª. Pero se ha equivocado en la apertura de la 5ª. Es
evidente que el holandés no logra que sus resultados estén a la altura
de su talento, y también parece claro que Ding no ha vuelto a ser el
mismo desde que tuvo que sufrir dos cuarentenas por el COVID-19, una en
China y otra en Rusia para poder jugar el Candidatos.
Clasificación (las victorias sin desempate dan tres
puntos; con desempate, dos): 1º Carlsen 11 puntos; 2º Nakamura 10; 3º-4º
Caruana y Ding 8; 5º-6 Vachier-Lagrave y Niepómniachi 5; 7º Giri 1 y 8º
Firouzja 0. Las partidas se juegan cada día hasta el 3 de mayo a las
16.00 en Madrid, 11.00 en Buenos Aires, 09.00 en Bogotá y Ciudad de
México.
El campeón doblega a Caruana con un juego muy alegre, y Firouzja pierde un duelo raro con Nakamura
Por Leontxo García
El choque entre los dos mejores del mundo defraudó esta vez porque
Magnus Carlsen se impuso con relativa facilidad a Fabiano Caruana (3-1)
tras ganar las dos primeras partidas. El otro duelo fue muy extraño:
Alireza Firouzja, de 16 años, tenía una posición ganadora frente a
Hikaru Nakamura en el primer asalto cuando un fallo técnico interrumpió
la partida, declarada tablas. El iraní perdió por 3,5-0,5. Carlsen y
Nakamura se destacan tras la primera mitad de la tercera ronda en el
torneo por internet Magnus Carlsen.
Cabe preguntarse hasta qué punto influyó la diferencia horaria en el
rendimiento de Caruana en el momento clave del asalto inicial, pero el
alto rendimiento de Carlsen está fuera de toda duda. Cuando empezó el
combate (16.00 en Oslo) eran las 09.00 en San Luis (estado de Misuri),
donde vive el estadounidense. Una hora que casi todos los ajedrecistas
califican de pésima para jugar porque acostumbran a acostarse muy tarde.
El noruego adoptó, con las piezas negras, una apertura de muy alto
riesgo. En términos tenísticos era como si jugase exclusivamente desde
el fondo de la pista, permitiendo que el rival subiera a la red a su
antojo. Caruana aprovechó muy bien su gran espacio para maniobrar,
sacrificó una torre por un alfil y estuvo muy cerca de someter al
campeón con una camisa de fuerza. Pero justo en ese momento fue
impreciso, y a partir de ahí Carlsen no tuvo piedad y se impuso de
manera muy espectacular.
Ese tipo de derrotas suelen dejar secuelas psicológicas, incluso en
alguien tan resiliente como Caruana, quien perdió también la segunda
partida, en la que fue víctima de una impresionante exhibición técnica
de Carlsen. Con 2-0 en el marcador, el escandinavo arriesgó mucho otra
vez con negras en la tercera, y luego tuvo que emplearse a fondo para
arrancar el empate, que se repitió en la cuarta, la menos interesante.
Todo indica que el desenlace del asalto inicial fue muy determinante
en el otro duelo. Firouzja, con blancas, jugó extraordinariamente bien
una variante de moda del Gambito de Dama hasta que logró una posición
ganadora en teoría. Sin embargo, estaba apurado de tiempo, y su victoria
requería un juego preciso. Justo ahí, cuando Nakamura empleaba su
último cartucho en forma de jaques, hubo un fallo técnico en la conexión
del iraní, que vive en Francia. La organización no aclaró si el
problema se debía a Chess24 o al servidor de Firouzja. Tras una hora de
discusiones privadas, se anunció que la partida había terminado en
tablas.
Con su desparpajo habitual -pero esta vez quizá excesivo-, Firouzja
entró con negras en la segunda partida en una variante que el
estadounidense conoce al dedillo desde hace muchos años y, si bien logró
una posición sostenible, terminó perdiendo. A continuación, repitió en
la tercera la variante de la primera, y volvió a lograr una posición
ganadora con un juego brillante, pero cometió un error grave bajo la
presión del reloj, y perdió otra vez. Totalmente desquiciado, el iraní
jugó muy mal la cuarta, y se rindió tras solo 17 movimientos.
Clasificación (las victorias sin desempate dan tres puntos; con
desempate, dos): 1º Carlsen 8 puntos (en tres rondas); 2º Nakamura 7
(tres); 3º Caruana 5 (dos); 4º-5º Ding y Vachier-Lagrave 4 (dos); 6º
Niepómniachi 2 (dos); 7º Giri 0 (dos); 8º Firouzja 0 (tres).
Puede reproducir todas las partidas de Magnus Carlsen Invitational
usando el selector siguiente (haga clic en un resultado para abrir la
partida en un tablero interactivo con análisis):
[Alireza Firouzja, de
16 años, empieza a mostrar los dientes a Magnus Carlsen, quien le había ganado
en el Mundial Relámpago de 2018 y 2019 (en posición ganada por el iraní) y el
pasado enero en el Festival Tata. Pero Firouzja se impuso hace unos días en un
duelo maratoniano (103,5–90,5) de la modalidad Bala (un minuto) en el portal
Lichess. Y este miércoles renovó su éxito (8,5–7,5) en un duelo Relámpago de
Chess24. La última y decisiva partida fue vibrante. Defensa Siciliana (B50):]
El confinamiento por el Covid-19, con los
colegios cerrados requiren que las actividades de aprendizaje, pero
también los pasatiempos, se trasladen a internet. Alexey Root, ex
campeona de ajedrez de EE. UU., hoy en día es profesora de ajedrez y
también da clases de ajedrez online. Ha apuntado algunos principios
útiles que se deberían tener en cuenta al dejar jugar a los niños
online, o también al jugar online nosotros mismos. | Imagen: El Pequeño
Fritz 2 (ChessBase)
Internet seguro
1. La seguridad debe tener la máxima prioridad
Las actividades en internet, especialmente con los niños siempre
traen también procupaciones por la seguridad. Eso también vale para el
ajedrez online. Por lo tanto, es útil conocer algunas fáciles medidas de
seguridad que se pueden aplicar para los jugadores de todas las
edades:
- jugar con un apodo en lugar de con el nombre real
- evitar revelar información muy particular (por ejemplo, donde vive, trabaja o donde o qué colegio visita)
- no haga citas en la vida real con personas que únicamente se haya conocido por internet
- los niños que juegan online deberían ser acompañados por sus padres
- los padres deberían explicar a los niños que es peligroso
intercambiar mensajes particulares y fotografías con los oponentes de
ajedrez en internet (algunas páginas web ofrecen también funciones para
desconectar el canal de charla)
¡Recuerde que la supervisión por los padres es imprescindible!
2. Estudiar los conocimientos básicos
Para los principiantes antes de jugar online, es recomendable aprender las básicas del juego:
- ejercicios de finales, mates, etc.
- los principios básicos de la apertura
- táctica
3. El enfasís tiene que estar en el juego limpio
En el ajedrez muchas veces las victorias se definen "el éxito". Ganar
una partida, ganar un torneo, ganar puntos eso es como los jugadores de
ajedrez miden sus fuerzas. Ahora, en el ajedrez online a veces puede
haber jugadores tramposos, que quieran ganar sea como fuese. Por eso es
importante explicar a los niños que es importante jugar limpio y estar
atento a si la otra persona también está jugando limpio.
(Redacción: ChessBase suele hacer controles anti trampa. Además
existe un sistema para valorar el juego limipio y también se pueden
comunicar posibles sospechas a los operadores del sistema y a los
directores de los torneos. Aquellos jugadores que hagan trampas pueden
ser bloqueados como consecuencia.)
Para animar a la gente a jugar limpio, se me viene a la cabeza la cita:
"La cuestión no es sin ganas o pierdes, sino si has jugado una buena partida de alta calidad".
Artículo original en inglés: Alexey Root Traducción al castellano y edición: Nadja Wittmann (ChessBase)
El daño que puede hacer una sola pieza bien utilizada queda muy claro en esta gran partida de Mamédov
Por Leontxo García
25...Cf5
R. Mamédov
(2.643,Azerbaiyán) - S. Sargsyán (2.594,Armenia)
Abierto Aeroflot (3). Moscú,
21.02.2020
[Una de las maneras
de entender la gran potencia de Azerbaiyán en ajedrez es saber que Rauf Mamédov
es su 5º jugador. Esta partida y la de ayer ilustran lo bien que juega. Otro
encaje de bolillos con pequeñas debilidades. Apertura Italiana (C54):]
17...Axf3 18.Axf3 Ce7
[(mientras
el caballo no tenga una buena casilla, será inferior al alfil de f3, cuyo
rendimiento va a exprimir Mamédov con gran maestría; su misión inmediata es
provocar debilidades en el ala de rey)]
19.Ah5! g6 [(el problema de
19...Td8 es 20.Dd2 , combinado con el control de la columna 'e')]
20.Ag4 h5 21.Ad7 Td8
22.Ab5 c6 23.Dd2! Tde8 24.Ag5 Df7 25.Ad3 [(terminada su gira, el alfil ataca
ahora las debilidades creadas)]
25...Cf5 [(diagrama)]
26.g4! Cd6 27.Ah6 Tg8
28.Af4 Ce4 [(forzar
el cambio de este caballo por el dañino alfil de casillas blancas es una de las
pocas defensas que tiene Sargsyán, pero esto dejará un peón muy débil en e4)]
29.Axe4 Txe4 30.Txe4
dxe4 31.Te1 Dd5 32.Ae5+ [(y aquí está el otro problema creado por Mamédov: el rey
negro está expuesto)]
32...Rh7 33.Dc2 Ad8
34.Txe4 h4 35.c4 Df7 36.Tf4 Dd7 37.c5! Ac7 [(lo más sencillo contra 37...Dd5
sería 38.Db3! , con un final ganador)]