PREGUNTA: Gambito de Dama es una espoleta para el ajedrez en general, pero especialmente para el femenino.
RESPUESTA: Exacto,
porque la protagonista es una mujer. Nosotros ya teníamos un plan
específico para el ajedrez femenino antes de la pandemia y de la serie.
Incluye muchas actividades a partir de este mes. El Consejo Superior de
Deportes nos ha triplicado la subvención, dentro del programa Mujer y
Deporte, por la buena calidad del proyecto. Además, hemos reforzado la
comisión de mujeres de la FEDA, e iremos revisando el desarrollo de todo
el plan para ir corrigiendo y mejorando. En todo caso, nos sentimos muy
respaldados en lo que ya teníamos planeado.
P. ¿Qué señales se aprecian desde la FEDA en cuanto a demanda creciente del ajedrez?
R. Me
llama especialmente la atención la cantidad de anuncios publicitarios
que se ven en la tele donde aparece una mujer jugando al ajedrez; antes
era impensable. Confío en que eso ayude a que desaparezca las
prevenciones que aún existen en cuanto a niñas que se incorporan al
ajedrez competitivo.
P. ¿Se refiere a que el ambiente y la decoración de los clubes son muy masculinos?
R. Es
verdad que lo eran, pero creo que eso ya está claramente en extinción.
Quienes tenemos cierta edad hemos conocido lugares llenos de humo y
muchos hombres jugando al ajedrez, donde ver a una mujer era rarísimo.
Ahora se juega en muchos entornos distintos, colegios, centros cívicos,
asociaciones, etc. Y en los clubes de ajedrez están deseando que vayan
chicas o mujeres, para convertirlas en jugadoras fuertes, lo que casi
garantiza que las van a tratar muy bien. Puede quedar algún reducto de
esos ambientes negativos, pero ya es algo muy minoritario.
P. La
semana pasada, un centro comercial de Vigo patrocinó la visita de
Anatoli Kárpov. Aquí, en Sitges, una empresa de implantes mamarios forma
parte del patrocinio indirecto, a través de la FIDE. ¿Se está abriendo
la puerta?
R. Si, por ejemplo, la FEDA se ha integrado en los actos del octavo centenario del nacimiento del rey Alfonso X, El Sabio. Nosotros
tenemos menos acceso a multinacionales que la FIDE pero, aparte de que
buscar patrocinadores es nuestra obligación, apoyamos iniciativas de ese
tipo en el ámbito local o autonómico. Por ejemplo, los contactos con
centros comerciales. Por otro lado, ahora tenemos en marcha dos
producciones audiovisuales, una dedicada al ajedrez en general y la otra
a las mujeres, con 40.000 euros dedicados a ello.
P. ¿Cómo están los números comparados de jugadores y jugadoras en España?
R. Antes
de la pandemia, teníamos una mujer por cada 6,5 hombres, más o menos,
si no contamos a los mayores de 45 años. Esa proporción es mucho más
alta que el uno a diez en el mundo. El problema es que entre los mayores
de 45 años solo hay un 2% de mujeres, lo que reduce la proporción total
a una mujer por cada nueve hombres. Es decir, si lo miramos con una
perspectiva de futuro, la tendencia es muy esperanzadora. En todo caso,
conviene recalcar que este problema del abandono de la alta competición
por parte de las mujeres no es exclusivo del ajedrez. Creo que se da en
todos los deportes excepto voleibol y bádminton. Preparamos planes para
que si una chica deja la competición en la edad universitaria, pueda
volver cuando acabe la carrera. O para que pueda combinar ambas cosas.
P. ¿Y en cuanto a la categoría deportiva de las jugadoras?
R. Ahí
la mejora es tremenda. Hoy, la número cien del escalafón femenino está
por los 1.850 puntos Elo. Hace diez años rondaba los 1.500; es una
diferencia enorme. Por pura lógica, digo yo que la desaparición de los
Campeonatos de España Femeninos ha tenido que influir positivamente,
porque ahora las chicas están obligadas a jugar con los hombres. Y en la
Liga por equipos es obligatorio alinear a una mujer, lo que también
ayuda mucho, supongo.
P. ¿Pero no se quitan estímulos a las mujeres si la campeona de España de cualquier edad es la 19ª del Campeonato mixto?
R. Todo
esto es muy relativo. Sin duda, ser campeona de España es un honor.
Además, da derecho a acudir a Europeos y Mundiales. Y ahí puede haber un
problema de justicia, en el sentido de que muchos factores -por
ejemplo, lo que pase en la última ronda- pueden causar enormes
diferencias de puestos. Por eso, en la FEDA siempre procuramos enviar a
más de una jugadora a esos campeonatos oficiales, lo que compensa ese
riesgo. Ahora bien, si hablamos solo del estímulo, el principal debería
ser el de ser campeona de España de hombres y mujeres de cualquier edad,
no el de ser campeona femenina. Está claro que en sub 10 eso puede
ocurrir cualquier año. Y ahora acaba de pasar en sub 18, con María
Eizaguerri. Y el otro estímulo es de los puntos Elo, que son el
termómetro de la fuerza de un jugador. Insisto, en los últimos años ha
subido el Elo medio de las mujeres y el número de jugadoras. Por tanto,
el temor a perder estímulos no debe de ser tan grande.
P. Hace
un mes, Judit Polgar me decía que parte del problema está en los
entrenadores, que ponen el listón de las niñas bastante más bajo que a
los niños. Por ejemplo, ser gran maestra femenina, en lugar de gran
maestro absoluto.
R. No hay ningún entrenador del
cuerpo técnico de la FEDA que piense de esa manera. Tenemos 142 niños y
niñas que trabajan con 20 entrenadores todas las semanas, de septiembre a
junio, en grupos de no más de cinco. No hay grupos de solo niñas, y los
criterios son los mismos para todos.
P. ¿Alguna reflexión más para terminar?
R. Sí.
¿Por qué a nadie se le ocurre que los exámenes de matemáticas en la
universidad sean separados para chicos y chicas, con un plus de
puntuación para ellas? Y nos podemos preguntar lo mismo en cuanto a
ingeniería o termodinámica de fluidos. En cambio, a mucha gente le
parece normal que haya separación de sexos en ajedrez. Es verdad que el
componente deportivo, la competición, es mayor en ajedrez que en
matemáticas. Pero también se dice que ambas disciplinas están regidas
por el mismo hemisferio cerebral. Estamos hablando de un trabajo mental,
no de tirar una piedra lo más lejos posible. Y debemos trabajar para
que llegue el día en que ya no miremos los porcentajes de hombres y
mujeres en un torneo, porque serán aproximadamente iguales.